martes, 29 de junio de 2010

La enuresis y unas estadísticas que preocupan



Mucho se ha hablado de la enuresis y del largo y difícil proceso que conlleva su tratamiento. Por esa razón siguen asombrando las estadísticas respecto a la importancia que se le da a esta enfermedad. Apenas el 30% de las familias que tienen un niño con enuresis decide acudir a un pediatra en busca de un tratamiento adecuado, según unas estadísticas publicadas hace algunos días en un artículo en El País. 



Esta situación resulta desconcertante principalmente si consideramos que cerca del 22% de nuestros niños en edad escolar sufre de incontinencia infantil, o lo que es lo mismo, la perdida involuntaria de orina a una edad en la que el control de la micción o del pis, debería estar ya establecido. Aquí hay que puntualizar que entre los seis y los diez años también es frecuente que a los niños se les escape alguna vez el pis de noche, pero eso no es tener enuresis. 



En todo caso, hay algo que sigue llamando la atención y es el hecho de que muchos padres le den todavía poca importancia a la enuresis y en algunos casos decidan ocultarla, actitudes que lo único que hacen es agravar el problema y debilitar la confianza y autoestima de nuestros propios hijos.



En relación a este hecho, en la referida publicación del diario El País, leímos una reflexión de Santiago García, jefe de la sección de pediatría en el hospital San Juan de Dios de Barcelona, que nos llamó bastante la atención. "¿Por qué un niño diabético, que asiste a un campamento de verano, puede inyectarse insulina sin que nadie se meta con él y otro a su lado es objeto de burla e insultos si moja la cama? Ambos sufren una enfermedad y ambos se merecen el mismo respeto". Sin duda una gran verdad que debería tender a sensibilizar al entorno para que se tome en serio la enfermedad.



Recordad que nuestros hijos no son los únicos que enfrentan el problema; somos nosotros, como padres, los que también sufrimos con ellos la enfermedad. Además no somos los únicos. Personajes famosos como George Orwell o Michael Landon, muy querido por la serie La Casa de la padrera, también sufrieron esta enfermedad. Landon mojó la cama hasta los 15 años.

viernes, 25 de junio de 2010

En casos de regresión: paciencia y perseverancia



Por lo general, lo que nos suele pasar a los padres es que cuando vemos que nuestros hijos dejan de mojar la cama damos por sentado que el problema ha llegado a su fin. Una posible regresión, es decir, que nuestro hijo vuelva a reincidir con los problemas de incontinencia, puede ser motivo de desesperación en nuestras familias y puede afectar aún más a la confianza de nuestro hijo.


Es verdad que en muchos casos los niños, sobre todo a los seis años y, a medida que empiezan a tener un mayor control sobre sus acciones, dejan atrás la enfermedad. Pero como bien menciona nuestra experta, la doctora Rocío Santiago, hasta que se consigue el definitivo control de los esfínteres, los niños pasan por fases mojadas alternadas con otras secas. Así que, aunque ahora todo vaya bien, puede que pasemos por una de esas etapas y debemos de estar preparados.


Lo aconsejable es seguir confiando y, en todo caso, esforzarse más por aumentar la confianza de nuestro hijo, retomar algunas de las acciones y actividades contra la enuresis, como los calendarios y, sobre todo, tener en cuenta que en casos de regresión, los niños tienden a mojar la cama con menos frecuencia. 


En todo caso, esta situación de regresión se conoce como enuresis secundaria y se presenta en los niños que, habiendo controlado perfectamente los esfínteres cuando les correspondía cronológicamente durante un tiempo, hacen una regresión y dejan de controlar, provocando la aparición de la incontinencia, que puede ser nocturna o diurna. 


No os desesperéis y recordad siempre que hay dos claves fundamentales para salir bien librado de la enfermedad: paciencia y perseverancia.

martes, 22 de junio de 2010

El campamento de verano, ¿oportunidad o peligro?


Llega el verano y con él la temporada de excursiones y campamentos, una de las más esperadas por nuestros hijos de siete a catorce años. Aunque también suele ser motivo de preocupación y angustia para los que somos padres con niños que sufren de enuresis. 

Es natural que nos preocupemos por la posibilidad de que nuestros hijos, al dormir fuera de casa y con otros niños, sean objeto de burlas y comentarios. Es más, en muchos casos son los propios niños los que renuncian a ir a las excursiones. Sin embargo, como bien recuerda nuestra experta, la doctora Rocío Santiago, muchas veces el aceptar que nuestro hijo no asista a un campamento puede resultar contraproducente ya que justifica el miedo del niño a salir de casa y no le permite enfrentarse realmente al problema.

Por lo tanto, si sabemos afrontarlo, los campamentos de verano pueden convertirse en toda una oportunidad para nuestros niños con problemas de incontinencia, ya que se verán obligados a hacer un mayor esfuerzo, es decir, a asumir una responsabilidad que en este caso no será compartida con los padres. 

Por esa razón hemos recogido algunas recomendaciones que buscan hacerlo más fácil para nuestros hijos y que les permita divertirse en el campamento:

- Lo primero que debemos hacer es enfatizar en el hecho de que el problema de la incontinencia suele ocurrirle a muchos otros niños. No son los únicos  y no necesariamente tienen que ver limitadas sus actividades.

- Para estar preparados para estos días, nuestros hijos pueden utilizar unos calzoncillos absorbentes parecidos a la ropa interior con el fin de que les resulte menos incómodo el momento de irse a dormir.

- También es recomendable que lleven varios pijamas de cambio y, si es posible, varias mudas de ropa para evitar llamar la atención ante cualquier imprevisto, además de los absorbentes y las bolsas para poder llevarlos después a la basura. 

- Nuestra doctora considera conveniente que el monitor del campamento tenga conocimiento de la situación para poder ayudar a nuestro hijo en determinados momentos. La idea es que nuestro hijo no vaya ocultándose ni sintiéndose incómodo.

viernes, 18 de junio de 2010

El sueño y una buena dieta, también son claves contra la enuresis



Muchas veces la angustia y la desesperación de los padres por resolver el problema de la enuresis en nuestros hijos nos hace obviar aspectos elementales e incluso cometer algunos errores en el tratamiento de la enfermedad. Uno que suele ser recurrente en muchas familias es intentar llevar el control de las horas en las que nuestro hijo va al baño sin pensar que puede ser contraproducente en ciertos casos.

¿La razón? Como bien explica nuestra experta, la doctora Rocío Santiago, mantener unos buenos hábitos a la hora de ir a acostarse, es decir, tener una buena calidad de sueño, resulta fundamental en el control de esfínteres nocturnos. Por esa razón recomienda dejar para el final del día las tareas más relajantes y evitar que nuestro hijo vaya a la cama recién cenado o tras haberse metido en el ordenador o leído una novela de acción.

Otro aspecto que hay que considerar es el de una buena dieta para nuestros hijos. En casos de incontinencia lo recomendable es aumentar la cantidad de frutas, verduras y cereales integrales en la dieta diaria de nuestros hijos para asegurarnos que vaya al baño a hacer deposición sin problemas al menos una vez al día.

No hay que olvidar que estos son aspectos claves dentro de los muchos ejercicios que deben de cumplir nuestros hijos a partir de cierta edad, básicamente los 10 años, ya que el control es mucho mayor. En cuanto a nuestra labor como padres, tenemos que tener presente que la tarea fundamental es mantener un buen nivel de autoestima y motivar a nuestros hijos cuando consigan sus primeros logros. La comunicación en ese sentido también es importante. Hay que aprender a encontrar el punto medio entre la preocupación y el seguimiento de la enfermedad sin un exceso de control.

martes, 15 de junio de 2010

Ejercicios prácticos para adolescentes



Llega el verano y con él la preocupación de nuestros hijos adolescentes que sufren de enuresis (y claro, también la nuestra). ¿La razón? Si es difícil para un niño convivir con la enuresis, es más complicado aún para nuestro hijo adolescente demasiado preocupado por su imagen, por la valoración que de él tienen sus amigos, por ser bien valorado por el otro sexo.

A esto se suma el hecho de que en nuestros hijos de 14 a 18 años la vida social empieza a ser muy intensa. Los chicos se van de excursión, duermen unos en casas de otros. El adolescente enurético muy difícilmente "quiere" ser parte de todos estos planes por temor a mojar la cama y ser blanco de las burlas propias de la edad.

Es comprensible incluso que muchos jóvenes adolescentes tiendan a aislarse o automarginarse, por lo que, es recomendable que los padres apoyen a sus hijos dándoles confianza. Para ellas y ellos (que sabemos que nos leen), hay que buscar siempre sacar la parte positiva en todas las etapas de nuestras vidas, sobre todo las más difíciles. Aquí, tenéis la oportunidad de identificar a vuestros verdaderos amigos. No lo desaprovechéis.

En todo caso y, contrariamente a lo que puedan pensar, la proximidad del verano es la época perfecta para desarrollar ejercicios conductuales contra la enuresis. Hemos recogido algunos de los que recomienda nuestra experta, la doctora Rocío Santiago Gómez:

º Ejercicios de entrenamiento vesical para controlar la necesidad de orinar. Consiste en beber agua para que se llene la vejiga y cuando sientan la necesidad de ir a orinar, intenten mantener durante un pequeño tiempo esa urgencia hasta que no aguanten más y, entonces, se dirijan al servicio para orinar. Es entonces cuando en la misma micción, nuestro hijo debe de intentar cortar y reiniciar el chorro varias veces. Estos ejercicios logran fortalecer el esfínter externo que es el permite o detiene la salida de orina conscientemente y, al mismo tiempo, aumenta el volumen funcional de la vejiga, es decir, su capacidad.

º Un aspecto a tener en cuenta y que nuestros hijos adolescentes van a tener que asumir es que el alcohol puede tener un impacto sobre la enuresis por su efecto sedante, lo que aumenta las posibilidades de mojar la cama. Además, algunas bebidas como la cerveza son muy diuréticas y hacen mayor la producción de orina, por lo que también aumenta aun más el riesgo de mojar la cama.

Fuente: Afypen, Incontinencia Infantil

jueves, 10 de junio de 2010

Los niños y la depresión, ¿cómo detectarla?



Por difícil que parezca, los niños pequeños también sufren de depresión. No se trata de un problema exclusivo de los adultos. Es más, la depresión infantil se ha ido extendiendo con el tiempo, aunque es natural que, como padres, nos cueste entender cómo nuestro hijo puede sufrir de depresión siendo tan pequeño. Según las estadísticas, aproximadamente el 5% de los niños de la población general padece de depresión en algún momento.

Los casos más usuales, es decir, las situaciones que motivan este estado, son la tensión en la que puede encontrarse un niño, o el hecho de haber experimentado una pérdida o falta de atención. Un síntoma de la depresión infantil es la enuresis en nuestros hijos.

No hay que olvidar sin embargo que cada niño es único y que una conducta pasiva no necesariamente implica depresión. Hay niños que son tímidos desde pequeños (y esta situación no cambia mucho de adultos). Lo importante es que como madres y padres, intentemos conocer muy bien a nuestros hijos, sus hábitos, su conducta normal para estar atentos a sus cambios.

Así, según los expertos, hay que estar atentos a cualquiera de estas características:

º Se encuentra continuamente triste y llora con más facilidad.
º Pierde el interés por sus juegos preferidos y por la escuela.
º Empieza a alejarse de su familia y amigos.
º Se comunica con mucha dificultad.
º Se aburre y se cansa con facilidad.
º Tiene menos energía.
º Se muestra extremadamente sensible hacia el rechazo y el fracaso.
º Expresa baja autoestima.
º Elije finales tristes para sus cuentos y presentaciones.
º Se comporta de una manera agresiva.
º Se queja constantemente de dolores de cabeza o de estómago.
º Duerme demasiado o muy poco.
º Come demasiado o muy poco.
º Sufre de una regresión, hablando como un bebé u orinándose en la cama.
º Habla de suicidio.
º Habla de escaparse de la casa.

En todo caso, no olvidéis que la paciencia y la tranquilidad son nuestras mejores armas para hacer frente a cualquier problema que tengan nuestros niños.

martes, 8 de junio de 2010

La incontinencia en la adolescencia



Aunque el porcentaje de adolescentes con problemas de Enuresis es pequeño, entre el 1% y 2% de los niños que padecen de incontinencia a esta edad, sufren realmente una situación muy complicada. No olvidemos que la adolescencia es una fase compleja, caracterizada sobre todo por las contradicciones. Se trata de la edad de la revolución hormonal, un hecho que puede dificultar la recuperación.

Ante esta situación, los padres además tienden a desesperarse y a angustiarse perjudicando también la solución a la enfermedad.



Recordemos que en el caso de los adolescentes estamos hablando de niños de más de 12 años que aún registran problemas de incontinencia y que necesitan un tratamiento y seguimiento conjunto de padres y pediatras. Por lo tanto, la desesperación y ansiedad a una edad tan difícil como ésta no ayuda a la recuperación. 



Como bien explica nuestra especialista, la doctora Rocío Santiago, no todos los organismos actúan igual. Hay niños que tardan más en encontrar una salida al problema de la enuresis. Por esa razón, en el caso de los adolescentes, resulta fundamental que en el tratamiento se encuentren implicados los padres, nuestros hijos y el médico (en este caso el pediatra) con el objetivo de conseguir que la conducta terapéutica sea uniforme.



"A esta edad vuestro niño debe tratar de resolver definitivamente el problema. Pero debéis de intentar no transmitir delante de él la idea de que estáis desesperados con su fracaso. Hay que seguir animándole, darle esperanzas y ofrecerle soluciones", dice nuestra experta.



Una cosa más que como padres tenemos que trabajar con nuestros hijos adolescentes es tratar de controlar el temor de que sus amigos se rían de ellos. Preguntas como “¿son acaso buenos amigos? “y medidas tendentes a enseñarles que a veces también es conveniente que nos riamos de nosotros mismos, pueden aliviar en cierta medida la angustia que les puede generar. No os olvidéis lo importante que es darles seguridad. 



Y para los hijos, recordad que esta enfermedad puede tardar mucho o poco en curarse, pero siempre se soluciona y muchas veces de manera natural, así que evitad angustiaros.

viernes, 4 de junio de 2010

¿Cuándo debo empezar a preocuparme por la Enuresis?



Hay una cosa que es común entre nosotras, las mamis, y es que nos preocupamos por todo. Por eso, cuando nuestro pequeño tarda en quitarse el pañal, muchas mamis empiezan a pensar en un problema. Pero en el caso de la incontinencia infantil hay que aclarar, como bien recuerda nuestra especialista, la doctora Rocío Santiago, que no hablamos de enuresis hasta los 6 años.

Antes de esa edad, los niños se pueden hacer pis en la cama y no tenemos que pensar en que se trata de una enfermedad. Suelen existir muchas razones. No hay que olvidar que hay niños a los que les lleva incluso más tiempo el ponerse a caminar. “Mi hija empezó a andar al año y medio”, nos cuenta una mami. De ahí que los expertos consideren que, en el caso de la orina, algunos peques consiguen lentamente, ir controlando su propio organismo lentamente.

Por lo tanto, sí tienes un niño de 3, 4 ó cerca de los 5 años, no es necesario alarmarse. Eso si, el tomarnos las cosas con tranquilidad no quiere decir que no tengamos que hacer nada.

Aunque la tendencia natural de los niños que están en pleno proceso de adquisición del control de los esfínteres, es hacia la resolución espontánea (sin necesidad de hacer nada), se tienen que asumir algunas medidas muy básicas.

Nuestra especialista recuerda al respecto que debes evitar recriminar al pequeño, así como no exigirle que deje de hacerlo. Lo conveniente es hablar con él para que el pequeño vaya asumiendo más control sobre sí mismo. No lo olvides, hasta un 15% de los niños que sufren escapes de pis durante la noche, solucionan este problema cada año.

martes, 1 de junio de 2010

¿Cómo ayudar a nuestro hijo a mejorar su autoestima?



Una de las consecuencias más temidas que tiene la Enuresis, es la falta de autoestima que puede generar en nuestros hijos. Un efecto negativo que afecta principalmente a los niños que siguen registrando problemas de incontinencia urinaria con más de 10 años de edad y que puede provocar la burla de sus compañeros.

No hay que olvidar que, según las últimas estadísticas en el mundo, del 8 al 18% de la población de niños (varones y mujeres) mayores de 5 años de edad presenta este trastorno.

En todo caso, la autoestima de nuestros hijos puede verse afectada en mayor o menor grado dependiendo del apoyo que cada niño reciba de la familia y de las situaciones que se susciten a su alrededor (principalmente el entorno familiar, social y escolar del niño). Esto es algo que debemos tener muy en cuenta porque puede provocar inseguridad, convertirlos en niños introvertidos, con tendencias depresivas, de invalidez, violentos e incluso llevarlos hasta el suicidio.

Es por eso que, desde este espacio, queremos ofreceros una pequeña guía sobre las actitudes que como padres tenemos que tener con nuestros hijos para fortalecer su autoestima y evitar que ésta se constituya en un agravante más de la enfermedad.

Aquí nuestra pequeña guía:

1. Para apoyar la autoestima de nuestros hijos hay que centrar la atención en sus fortalezas y no en sus debilidades. De esta manera nuestro pequeño se sentirá motivado a conectar con lo mejor de sí mismo.

2. La actividad física es una de las mejores maneras para mejorar la autoestima. Cuando hacen ejercicio, nuestros hijos se sienten muy bien con ellos mismos.

3. Escucharlos cálida y activamente y, sobre todo, sin distracciones.

4. Brindarles una aceptación incondicional.

5. Otorgarles siempre una respuesta positiva.

6. Evitar comparaciones o elogios del tipo “casi estás al nivel de tu hermano”.

7. Fomentar un espacio de autonomía y libertad sin olvidarnos de los límites y manteniendo una línea de respeto.

8. Dar responsabilidad a nuestros hijos, confiando en ellos

9. Evitar las reprimendas en clase y el trato humillante

¿Aplicas estos ejercicios?, ¿tienes algún otro que quisieras compartir?

viernes, 28 de mayo de 2010

Actividades para desarrollar con nuestros niños



¿Qué hacer si tu hijo tiene más de cinco años y se sigue haciendo pis en la cama? Tenemos que actuar, pero de una manera tranquila y serena. Como bien dice nuestra pediatra, la doctora Rocío Santiago: "incluso los casos más dificultosos de enuresis, terminan desapareciendo cuando uno asume con tranquilidad el problema, no se obsesiona con el tema y trata de concentrarse en las labores del día a día".

En esa dirección, hemos decidido escoger algunas de las actividades recomendadas en éste y otros espacios, para tratar el problema de la enuresis y que, sobre todo, permitan acercar los lazos entre padres e hijos y reestablecer la confianza de nuestros niños. 

Lo primero que tenemos que hacer es acudir a nuestro pediatra, para que valore si el niño puede tener algún problema orgánico. También trataremos de identificar y solucionar los factores psicológicos desencadenantes cuando esto sea posible. 

A partir de aquí hemos elaborado una lista de las actividades recomendadas para estos casos:

1.- Con el objetivo de que nuestros hijos aprendan a involucrarse en la solución del problema, debemos delegarles pequeñas tareas como ser conscientes de las cantidades de líquido que beben. Según los expertos, beber de forma regular a lo largo del día les ayudará a tener un mejor control de su capacidad vesical. Se recomienda evitar las bebidas dos horas antes de irse a la cama; y desde luego ciertas bebidas como el café, el té, o bebidas gaseosas.

2.- Nuestro pequeño debe tener un control de la cantidad de veces que se orina durante el día. Aquí los papis pueden hacer una especie de calendario paralelo con sus propias tareas para que el pequeño no sienta que se le controla en exceso, sino que realizan actividades conjuntas. Una vez que se ha conseguido lo anterior, deberá de intentar posponer la micción durante unos minutos, que irá posteriormente alargando.

3.- Los pensamientos positivos siempre son importantes. Tanto padres como niños tienen que irse a dormir  pensando de forma positiva, intentando evitar el pensar que va a mojar la cama. Un buen consejo es distraer nuestra atención hacia otros temas.

4.-  Sin pensar que se trata de un castigo sino de una responsabilidad, es recomendable que se acostumbre a los pequeños a cambiar sus sábanas y su pijama mojados. Esto les evitará sentirse avergonzados y afrontarán el problema con otra actitud.

5.- Es importante conversar con nuestros hijos, explicarles además que nadie conoce la causa exacta de por qué se orinan en la cama y que, en algunos casos, esto tiende a heredarse en las familias. Si nosotros mismos nos hicimos pis en la cama cuando éramos pequeños, resulta recomendable que se lo contemos a nuestro niño.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Tu hijo tiene ansiedad?… Aprende con él


La ansiedad infantil puede ser, en la mayoría de los casos, una reacción normal e incluso una actitud usual para el niño o adolescente en situaciones que puedan implicar un peligro o amenaza. Sin embargo, también existen reacciones de ansiedad en situaciones cotidianas y es ahí donde uno tiene que ponerse a pensar qué es lo que las está generando y actuar sobre ellas.

¿Y qué puede generar ansiedad a un niño? Pueden existir muchas causas. Dentro de las habituales influye el entorno social. Hay niños que presentan un cuadro de temor a que el resto de personas piensen mal de él, a que puedan tener una valoración negativa de él. Parte del problema se encuentra en el convencimiento por parte del niño de no saber interactuar con el resto en algunas situaciones y pasan a evitar estos momentos ya que los consideran amenazantes. En general, la ansiedad social provoca una inhibición comportamental, una aparición de reacciones emocionales negativas.

Hay muchas otras causas, como el miedo o fobia escolar, el temor al fracaso, la inseguridad generada por las altas expectativas que se pueden tener sobre él. Según los expertos, una de las mejores formas de prevenir la ansiedad en el niño es que cuando se presenten los primeros síntomas, aprendamos rápidamente a evitar que estos evolucionen más.

Y ahí es dónde el rol de la familia es importante. Para los expertos, si bien en una situación emocional delicada de un niño resulta necesaria la intervención de un especialista, igual de importante es el entorno familiar. La idea –dicen- no es sólo trabajar en este problema, sino también aprender con él.

Si tienes alguna duda respecto a tu caso, al de tu hijo, cualquier cosa… consulta a nuestra peditara.

miércoles, 19 de mayo de 2010

La actitud correcta para educar.


Hace poco, hacíamos referencia a un post que queremos destacar entre otros, y era el debate de si encarar un problema con nuestros hijos con un castigo... o a través del premio.
De la misma manera, este debate y por nuestra parte, sugerencia, de educar en positivo, ya lo referenciábamos en un antiguo comentario de este blog.

De la misma manera, hoy queremos referencia a un post del blog Educar en positivo, muy interesante como reflexión, dirigido a los niños en edad escolar:
El impacto de nuestras palabras como padres, maestros o guías de familia, tienen muchas veces más fuerza de lo que podemos imaginar. Si enviamos mensajes positivos, el ciclo de la comunicación se abre y nos permite entrar y conocer a nuestros hijos.

Cuando queremos hablar sobre el Futuro Escolar con nuestros hijos, es importante que tomemos en cuenta la edad del niño, pues no podemos pretender que un niño se vea profesionalmente realizado cuando aún está cursando el primer grado de la escuela primaria, pero lo que sí podemos en cambio, es empezar un entrenamiento desde temprana edad, en donde estas criaturitas, puedan saber que cada día en la escuela, es un día ganado, que es como ir acumulando puntaje en un video juego.

Cuando los niños empiezan a crecer, empieza la etapa de separación. Ellos mismo comienzan a conocerse y a tratar de entenderse. Nuestro papel como padres, es entrenarlo para que ellos lleguen a tomar con seriedad el compromiso escolar. Que el muchacho entienda que cada día es la construcción de esta meta. Que no significa "Querer ser…" o "Cuando sea grande…". Es en esta edad precisamente en donde se empieza la labor y que si bien es cierto que es lejana, también es cierto que no es ajena a ellos.

Nuestra meta es guiar a nuestros niños a entender que éste proceso depende en gran parte de él, que los padres y maestros estarán allí para enriquecer y apoyarlo en su educación. Cuestione a su hijo, hágale ver que sus actos tienen consecuencias y que si estos actos son acertados, las consecuencias también lo serán. Pregúntele: ¿Qué estás haciendo hoy para formar tu Futuro Escolar? ¿Qué hiciste hoy por tu Futuro Escolar? ¿Crees que la decisión que estas tomando ahora favorecerá tu Futuro Escolar? Evalúe con él y ayúdele a proyectar un plan de trabajo en el "ahora" para éste "Futuro" deseado.

Algunos niños evaden esta responsabilidad diciendo que "Aún no saben que van a querer ser cuando sean grandes" y sus padres tienden a enternecerse con esta respuesta y aplaudir la evasión diciéndoles que: "Es cierto, el niño todavía está muy pequeño para saber lo que quiere ser". ¡Alto!, ¡Reaccione! Quizás todos quisiéramos ser rico algún día, unos más prontos que otros, pero dejamos este deseo al factor suerte. ¡El Futuro Escolar no puede darse ese lujo! Hágale ver que "querer ser" significa proyectar la meta final, pero que hay que trabajar para llegar a ella. Puede pasar que no se tenga una meta clara sobre la carrera universitaria que desee cursar, pero eso no lo invalida o lo excusa a forjar un camino en el ahora que cada vez pueda acercarle a su futuro destino profesional.

Nadie dice que irá al banco dentro de 5 años para retirar su dinero y vivir como cree merecerse, sin antes haber depositado en su cuenta. Quizás yo pueda abonar un centavo al día, pero, ¿Será razonable que deposite un centavo al año y aún así esperar que éste se multiplique mágicamente en mi cuenta bancaria? ¿Qué retiro si no deposito? Como reza el dicho: "Sembrar para cosechar".

Como cierre, otra referencia, la cita de Arturo Quiroz Lepiz, "Aunque no escribas libros. Eres el escritor de tu vida".

lunes, 17 de mayo de 2010

Características comunes en distintos perfiles de la Enuresis.


Muchas veces han preguntado a la doctora Rocío Santiago cuál es el perfil exacto que una todos los casos de enuresis… pero esto es harto complicado, si bien sí que podemos mencionar una serie de causas comunes e iterativas que se han descubierto en todos los casos diagnosticados de enuresis nocturna.

1. Excesiva ingestión de líquidos por la noche. 
La enuresis suele ser frecuente si los niños ingieren muchos líquidos pocas horas antes de acostarse.

2. Incapacidad de reconocer la necesidad de orinar.
El niño/a todavía no ha aprendido a relacionar el llenado de la vejiga urinaria con la necesidad de ir al baño.


3. Incapacidad de controlar los músculos urinarios. 
El control de los esfínteres comienza a partir de los 3 años, pero es frecuente que muchos niños no posean los músculos lo suficientemente fuertes como para ello.


4. Causas hereditarias. Si los padres también padecieron enuresis, los hijos tienen una gran predisposición a padecerlo..
5. Ritmos del sueño alterados. 
Si los niños no duermen bien por el día, suelen llegar cansados a la noche, por lo que les resulta difícil despertarse para orinar.


6. Motivos psicológicos. 
Ansiedad, estrés e inseguridad suelen generar tensión en el niño provocándole una enuresis. Situaciones tales como discusiones familiares, traslados, incorporaciones a centros educativos, nacimientos de hermanos o hermanas, abusos físicos o sexuales, bulling escolar, etc.
7. Enfermedades físicas. 
Es el factor menos corriente, pero algunas de ellas son la diabetes, el estreñimiento, las enfermedades en los riñones o los gusanos intestinales.

Detectar estas anomalías a tiempo y no restarles la importancia que requieren pueden ahorrarle al niño considerables problemas posteriores que afectarán al desarrollo de su conducta.
Si tienes alguna duda respecto a tu caso, al de tu hijo, cualquier cosa… Consulta a nuestra peditara http://www.incontinenciainfantil.es/consulta-a-la-doctora

viernes, 14 de mayo de 2010

En debate: premiar o castigar.


Hoy queremos hacer referencia a un debate muy habitual en pedagogía y en el dia a día de cualquier madre o padre en la educación de sus hijos: ¿le castigo o le premio.

Nosotros pensams, que cuando castigamos a un niño con enuresis, lo único que estamos provocando es que no logre la confianza en sí mismo necesaria para solucionar su problema.
Sin embargo, la utilización de recompensas los días secos puede motivarle para seguir intentándolo noche tras noche. Pero el objetivo final es hacerle comprender que la mayor recompensa es que deje de hacerse pis por las noches, que se haga mayor, y que lo consiga él sólo, con nuestro apoyo, pero sobre todo gracias a su esfuerzo.

En términos generales, en la educación de nuestros hijos, salvo en casos excepcionales en los que necesitamos obtener una respuesta inmediata, o en los que existe una situación de peligro, no suele estar justificado el uso del castigo.

En cualquier caso, si fuera necesario, siempre resultaría más efectivo el expresivo que el doloroso. La utilización frecuente de castigos puede potenciar la agresividad de los niños y generar mentiras por parte del niño para evitarlos.

Además, no suelen modificar el comportamiento a largo plazo, de hecho, en las familias en las que se abusa de esta medida, suele aparecer tarde o temprano el "supercastigo". Y sin embargo, sí pueden deteriorar las relaciones entre padres e hijos, impidiendo la resolución de cualquier problema, como el de la enuresis.

La utilización de un sistema de recompensas en los niños con enuresis ha resultado efectiva. Para adecuar esta técnica a la edad del niño, se puede optar por la construcción en casa de un calendario dibujado por el propio niño con su tema favorito. El paisaje debe de contar con un trayecto de pendiente ascendente en el que existan una serie de puntos intermedios, y un punto final. Se fijará un número determinado de noches secas para alcanzar las metas intermedias. En ellas, deberemos de colocar premios que al niño le resulten muy apetecibles, y preferiblemente no materiales. En la meta final, algo que le haga una tremenda ilusión.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Ayuda a tu pequeño a que no tenga miedo


Los miedos suelen aparecer entre los tres y los seis años.
En esta edad, el niño todavía no comprende el mundo que le rodea ni es capaz de separar lo real de lo imaginario. Los miedos van evolucionando a medida que el niño crece y la mayoría terminan desapareciendo con el paso del tiempo.

Es importante distinguir entre los miedos positivos, los que alertan al niño de su entorno y pueden evitar accidentes (miedo a cruzar una calle, miedo a los animales, etc.), y los miedos perjudiciales, que impiden al niño enfrentarse a situaciones cotidianas concretas (miedo a la oscuridad, miedo a los animales, miedo a los monstruos).

Muchos de los miedos están inducidos por el ambiente externo, a través de películas, cuentos, historias de otros niños, y otros miedos se fundan en experiencias previas del niño que han sido negativas.
El primer requisito para ayudar a disipar un miedo infantil es hacer que el niño se sienta seguro. Para ello, es indispensable que los padres sepan transmitir esa seguridad. También hay que tener en cuenta que los miedos son individuales y por tanto su tratamiento debe ser personalizado.

Si quieres saber más sobre cómo enfocar el problema de la enuresis con tu hijo, te recomendamos consultes directamente a nuestra ginecóloga Rocío Santiago.

lunes, 3 de mayo de 2010

Frente a la enuresis, es clave el papel de los padres.


Aunque es claro que todo tipo de incontinencia requiere determinado tipo de atención, los padres no deben alarmarse, sino actuar y asumir el problema con tranquilidad.
Las recomendaciones de los expertos son:

- Hable con su hijo en un ambiente tranquilo y averigüe cuál es la causa del temor o la tristeza del pequeño.
En familia se podrá encontrar la solución para que el niño se vuelva a sentir seguro y afronte la situación. Se aconseja emplear frases como ‘no te preocupes, no nos vamos a enfadar contigo', ‘dinos cuándo quieras ir al baño’, ‘papá y mamá están para apoyarte’.

-Algunos padres recurren de nuevo al pañal; este es un error, pues se desestabiliza el proceso de desarrollo normal del niño. “El solo hecho de invitarlo a encontrar alternativas de solución es una manera de demostrarle que está creciendo y el uso del pañal comunicaría un mensaje totalmente equivocado”, explica la sicóloga Ángela María Narváez.


- Es importante el apoyo del colegio; de esta manera podrán trabajar en equipo y encontrar apoyo y estrategias adecuadas. Los profesores deberían saberlo para ayudar y pronteger al pequeño.


- Como hemos hablado con mucha frecuencia, en ningún caso el niño debe recibir castigos, golpes o bromas, pues se verá afectada su autoestima y seguridad. Muy al contrario, se debe llevar al baño antes de dormir y felicitar por lograr permanecer seco todo el tiempo.


- Los niños con incontinencia deben acudir al urólogo para evaluar la situación y descartar posibles causas de origen fisiológico que estén incidiendo en la situación de la pérdida involuntaria de orina.

Mientras, en esta página la peditra Rocío Santiago te ayuará a saber todo lo que ncesitas sobre la incontinencia o enuresis de tu hijo.

lunes, 26 de abril de 2010

No sólo los niños sufren incontinencia.


De hecho, es más que común entre los mayores, y especialmente las mujeres, máxime tras el embarazo. Por eso, porque a todos puede afectar veamos cuándo contactar a un profesional médico:
Hable de la incontinencia con el médico. Los ginecólogos y los urólogos son los especialistas más familiarizados con esta afección y son quienes pueden evaluar las causas y recomendar los métodos de tratamiento.
Sería importante acudir al médico si:
• Ha tenido estreñimiento por más de una semana.
• Tiene dificultad para iniciar el flujo urinario, goteo, micción nocturna, dolor o sensación de ardor al orinar, incremento en la frecuencia o urgencia u orina turbia o con sangre.
• Está tomando medicamentos que puedan estar causando incontinencia. NO suspenda ni ajuste ningún medicamento sin consultar primero con el médico.
• Es mayor de 60 años y la incontinencia es nueva, especialmente si también se tienen problemas con la memoria o para cuidar de sí mismo.
• Siente ganas de orinar con frecuencia pero solo salen pequeñas cantidades de orina.
• Siente llena la vejiga aun después de haber acabado de orinar.
• La incontinencia persiste por más de 2 semanas aun con ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis.

Por otro lado, como esta página está especialmente dirigida a los niños con problemas de enuresis, no nos queremos olvidar de las mamás, y a lo largo de estas semanas hablaremos de la incontinencia durante el embarazo y la incontinencia post parto; cualquier duda, consulta con nuestra pediatra especializada.

miércoles, 21 de abril de 2010

Ayúdales a evitar sus sufrimientos y tristezas.


Como hemos hablado en numerosas situaciones, la enuresis puede venir causadas por razones psicológicas, y éstas se enfrentan de distinta manera que las puramente médicas. Por eso, porque la razón principal de nuestro trabajo es que nuestros niños estén bien, queremos hacer referencia a estos consejos psicológicos para enfrentarse a los miedos y tristezas de los más pequeños:
La palabra “sufrimiento” está asociada a desgracias importantes: accidentes, enfermedades, muerte... En esos casos, como el dolor es muy grande, se considera útil contar con la asistencia de psicólogos y psiquiatras.

También existen otros sufrimientos cotidianos que, al considerarlos “normales”, no se les presta mucha atención. Me estoy refiriendo, por ejemplo: a los miedos (a suspender un examen, a encontrarse con algún compañero que se mete con él en el colegio o en el instituto...); a la culpa (por lo que uno ha hecho y por lo que necesitaba hacer y no hizo); al desamor (no se siente suficientemente querido por sus padres, o tiene baja autoestima); a dificultades para decidir; a las depresiones ocasionales, a los enfados..., En fin, a una serie de estados emocionales habituales con los que los niños y las personas adultas no se sienten bien.

Estos sufrimientos no se resuelven ignorándolos o tapándolos ya que, como siguen operativos, con frecuencia, se hacen más grandes y suelen estar de base de algunas enfermedades.
La forma de solucionarlos consiste en transformar esos sufrimientos en otras emociones, para lo cual se hace preciso modificar las creencias que los sostiene. Así, por ejemplo, la vivencia de miedo, se sustituirá por seguridad interna. O si alguien se compara emocionalmente y tiene complejo de inferioridad, requiere asumirse como una persona valiosa y con confianza en sí mismo.

Al mismo tiempo se necesita aceptar que esos sufrimientos están en uno mismo y que se activan con aspectos o situaciones externas. (A veces una simple palabra o un comentario son suficientes para abrir las puertas a un sufrimiento). Sin embargo, éste no se disuelve recriminando a quien lo ha dicho, sino comprendiendo que el sufrimiento está dentro de cada persona y la solución también.

Igual que se atienden las necesidades físicas y sociales de los niños, también se requiere atender y cuidar su campo emocional. No obstante, estos cuidados se hacen más complicados que enseñarles a limpiarse los dientes o explicarles un problema de matemáticas. Para educar las emociones de manera sana, los padres precisan elevar este tema a categoría de importante, e informarse y formarse. Pueden empezar utilizando los sufrimientos que se presentan como escuela de aprendizaje, observándolos y elaborando frases contrarias a dichos sufrimientos.

Si tienes alguna consulta, puedes preguntar directamente a nuestra pediatra Rocío Santiago.

lunes, 19 de abril de 2010

Y por fin, va al baño solito

A lo largo de los últimos post hemos estado viendo cómo teníamos que quitarle a nuestro niño el pañal.
Así os desglosábamos varios pasos, junto con la ampliación de ciertos de ellos…

Finalmente, como últimos pasos tenemos el comienzo del entrenamiento nocturno, y decir adiós al pañal: Empieza el entrenamiento nocturno.

Una vez que tu hijo logre mantenerse sequito durante todo el día, puedes empezar a trazar un plan para las noches. Espera a que pueda ir al baño solito sin problemas durante el día, y luego empieza a verificar si sus pañales están secos cuando se despierta por las mañanas y después de las siestas.

Muchos niños empiezan a despertarse con el pañal seco después de haber dormido una siesta a los seis meses de haber aprendido a usar el baño, pero el entrenamiento nocturno es más difícil porque depende de la capacidad que tenga tu hijo de almacenar orina por más tiempo y de si duerme o no profundamente.

Si él quiere dormir sin pañales, compra antes un forro impermeable para el colchón que se pueda limpiar con un paño húmedo, colócalo bajo la sábana y listos. 

Si al cabo de algunas noches de prueba ves que tu hijo no estaba listo para dormir sin pañales, vuélveselos a poner, pero sin criticarlo.

Dile simplemente que su cuerpo aún no está preparado para dar este paso y asegúrale que pronto estará lo suficientemente grande para volverlo a intentar.

Si en cambio tu hijo despierta completamente seco tres de las últimas cinco noches, ¡ya está listo! Ayúdale a tener éxito limitando la cantidad de líquidos que tome a partir de las 5 de la tarde y despertándolo para llevarlo al baño por última vez antes de acostarte.

Si tienes la impresión que tu hijo está tardando una eternidad en mantenerse seco por las noches, procura no preocuparte: los accidentes nocturnos se consideran normales hasta por lo menos los 7 años de edad.

Di adiós al pañal:
Ha llegado el momento de decirle adiós para siempre a los pañales, y de reconocer que tu hijito ha realizado una gran tarea.
Demuéstrale que te alegras mucho por él, y refuerza su sentimiento de amor propio y dignidad permitiendo que él mismo regale los pañales que le hayan sobrado a algún familiar o amigo que tenga niños pequeños.
O, si usas pañales de tela, deja que él mismo prepare el último paquete para que lo recoja el servicio de limpieza.
Y así, hasta aquí han llegado los pasos para quitarle a un niño el pañal… Si bien no olvidemos, que la incontinenica urinaria o enuresis


es un problema muy habitual en los niños, y que aquí encontraréis toda la información necesaria para saber más de este trastorno… Entre ellos el preguntar a nuestra doctora Rocío Santiago.

http://www.incontinenciainfantil.es/consulta-a-la-doctora

jueves, 15 de abril de 2010

El tercer paso es crear una rutina para tu niño.


Como comenzamos a hacer la semana pasada, los pasos para quitarle un pañal a un niño se podrían dividir en 11, el 4º y 5º sería crearle una rutina al niño, y el siguiente... os vamos a sorprender: decir adiós al pañal.

Pero no adelantemos acontecimientos; veamos en qué consisten esas rutinas.

Para empezar, haz que tu niño se siente completamente vestido en su orinal una vez al día, la idea es que vaya "reconociendo ésas rutinas" por eso lo puede hacer después de desayunar, antes de bañarse... quizás un niño responda estupendamente, e incluso le divierta, otros en cambio, según su personalidad, te lo pondrán más difícil; pero no pierdas la calma, no insistas en exceso, porque eso puede tener justo el efecto inverso del que queremos conseguir.

De hecho, si ocurre, lo mejor que puedes hacer es guardar el orinal, esconderlo una temporada y asegurarte así que pierde ese "efecto rechazo".

Si después de esta tregua está dispuesto a sentarse, excelente; pero aún no intentes explicarle por qué debe hacerlo, por ahora, tu único objetivo es que se acostumbre a su orinal. Por lo tanto, asegúrate de colocarlo en un lugar accesible y conveniente...

Incluso me atrevería a decir que lo puedes llevar a su sitio de juegos favoritos, al jardín en verano, sí, sí, al jardín... que sea como una sillita.... y para qué todo esto, pues una vez que el niño esté acostumbrado a sentarse vestido en su orinal... el paso siguiente, es hacerlo sin pañal!! ése es nuestro cuarto paso: Dile adiós al pañal.

Recuerda que es algo que nunca ha hecho antes y que necesita acostumbrarse a la sensación de estar ahí sin ropa. Ésta es la etapa en que empezarás a explicarle que así lo hacen mami, papi (y los hermanitos que tenga) todos los días.

O sea, explícale que cuando ya eres mayorcito te quitas la ropa antes de hacer pipí o popó. Los niños aprenden imitando a los adultos, por lo tanto la manera más natural de que aprendan a usar el inodoro es viéndote hacerlo.

Cuando le estás demostrando cómo se usa el inodoro, es bueno que le vayas explicando lo que estás haciendo, le enseñes lo que has "producido", y le muestres que al final te limpias, te vistes, tiras de la cadena y te lavas las manos... y que aunque papá lo hace de pié, lo lógico es que aprenda, por ahora, sentado.

Si el niño hace algo en el orinal, muy bien, pero no se lo exijas ni insistas demasiado. Recuerda que es importante esperar a que tu niño muestre señales de que está interesado en ir al baño solito... no olvides nuestros anteriores pasos :)
El próximo día para terminar, cerraremos con el Entrenamiento.



De cualquier manera, si tienes alguna duda concreta, te recomendamos que escribas a nuestra pediatra especializada la Doctora Rocío Santiago.