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jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Preparados para la vuelta al Cole?: Os damos algunas pautas



Las vacaciones están a punto de terminar y tenemos que intentar que la vuelta a la rutina sea gradual y no provoque un trauma en nuestros hijos. Sobre todo si nuestro pequeño tiene problemas de incontinencia. No olvidemos que retomar la rutina de la época escolar y de las actividades que se realizan durante el resto del año, es un cambio drástico que puede provocar ansiedad, depresión y cansancio.

Por eso queremos ofreceros algunas pautas de cómo hacer que la vuelta al cole no sea un castigo:

- Restablezcamos los horarios: Esto hay que hacerlo de la manera más natural posible. Para empezar, es conveniente que la hora de ir a dormir sea una hora prudente. Para que esto sea más fácil lo ideal es empezar a levantar a nuestros hijos más temprano para que por la noche duerman bien.

- Hay que adecuar los horarios de las comidas, que deberán ser lo más parecidos a los que tendrán cuando vuelvan a la escuela. Todo es cuestión de organización.

- Otra buena alternativa es ponerlos a realizar actividades extraescolares, pero siempre con moderación, sin sobrecargarlos. No olvidéis que una misma actividad puede resultar liviana para un niño y un gran peso para otro. Por eso, hay que identificar los deseos, aficiones o expectativas de nuestros niños.

- Busquemos espacios para conversar sobre el inicio de la temporada escolar. Si sospechamos que algo le preocupa en exceso a nuestro hijo, intentemos aproximarnos a él. Ser cálidos y escuchar sin reproches y sin juzgar a nuestros hijos es fundamental para que ellos puedan abrirse y contarnos con libertad si se han peleado con algún amigo, si la profesora le ha reñido, si tiene miedo de algo o de alguien.

- Haz que dibuje el colegio y fíjate si en el dibujo él aparece pequeño o grande, si está en una esquina o a un lado, quién está a su lado. Que pinte también los baños, el recreo… muchas veces los niños reflejan sus ansiedades en sus pinturas o en sus historias.

Recuerda que ellos necesitan de nuestro apoyo y nosotros de ellos para seguir aprendiendo y creciendo como padres.

viernes, 25 de junio de 2010

En casos de regresión: paciencia y perseverancia



Por lo general, lo que nos suele pasar a los padres es que cuando vemos que nuestros hijos dejan de mojar la cama damos por sentado que el problema ha llegado a su fin. Una posible regresión, es decir, que nuestro hijo vuelva a reincidir con los problemas de incontinencia, puede ser motivo de desesperación en nuestras familias y puede afectar aún más a la confianza de nuestro hijo.


Es verdad que en muchos casos los niños, sobre todo a los seis años y, a medida que empiezan a tener un mayor control sobre sus acciones, dejan atrás la enfermedad. Pero como bien menciona nuestra experta, la doctora Rocío Santiago, hasta que se consigue el definitivo control de los esfínteres, los niños pasan por fases mojadas alternadas con otras secas. Así que, aunque ahora todo vaya bien, puede que pasemos por una de esas etapas y debemos de estar preparados.


Lo aconsejable es seguir confiando y, en todo caso, esforzarse más por aumentar la confianza de nuestro hijo, retomar algunas de las acciones y actividades contra la enuresis, como los calendarios y, sobre todo, tener en cuenta que en casos de regresión, los niños tienden a mojar la cama con menos frecuencia. 


En todo caso, esta situación de regresión se conoce como enuresis secundaria y se presenta en los niños que, habiendo controlado perfectamente los esfínteres cuando les correspondía cronológicamente durante un tiempo, hacen una regresión y dejan de controlar, provocando la aparición de la incontinencia, que puede ser nocturna o diurna. 


No os desesperéis y recordad siempre que hay dos claves fundamentales para salir bien librado de la enfermedad: paciencia y perseverancia.

martes, 8 de junio de 2010

La incontinencia en la adolescencia



Aunque el porcentaje de adolescentes con problemas de Enuresis es pequeño, entre el 1% y 2% de los niños que padecen de incontinencia a esta edad, sufren realmente una situación muy complicada. No olvidemos que la adolescencia es una fase compleja, caracterizada sobre todo por las contradicciones. Se trata de la edad de la revolución hormonal, un hecho que puede dificultar la recuperación.

Ante esta situación, los padres además tienden a desesperarse y a angustiarse perjudicando también la solución a la enfermedad.



Recordemos que en el caso de los adolescentes estamos hablando de niños de más de 12 años que aún registran problemas de incontinencia y que necesitan un tratamiento y seguimiento conjunto de padres y pediatras. Por lo tanto, la desesperación y ansiedad a una edad tan difícil como ésta no ayuda a la recuperación. 



Como bien explica nuestra especialista, la doctora Rocío Santiago, no todos los organismos actúan igual. Hay niños que tardan más en encontrar una salida al problema de la enuresis. Por esa razón, en el caso de los adolescentes, resulta fundamental que en el tratamiento se encuentren implicados los padres, nuestros hijos y el médico (en este caso el pediatra) con el objetivo de conseguir que la conducta terapéutica sea uniforme.



"A esta edad vuestro niño debe tratar de resolver definitivamente el problema. Pero debéis de intentar no transmitir delante de él la idea de que estáis desesperados con su fracaso. Hay que seguir animándole, darle esperanzas y ofrecerle soluciones", dice nuestra experta.



Una cosa más que como padres tenemos que trabajar con nuestros hijos adolescentes es tratar de controlar el temor de que sus amigos se rían de ellos. Preguntas como “¿son acaso buenos amigos? “y medidas tendentes a enseñarles que a veces también es conveniente que nos riamos de nosotros mismos, pueden aliviar en cierta medida la angustia que les puede generar. No os olvidéis lo importante que es darles seguridad. 



Y para los hijos, recordad que esta enfermedad puede tardar mucho o poco en curarse, pero siempre se soluciona y muchas veces de manera natural, así que evitad angustiaros.

lunes, 17 de mayo de 2010

Características comunes en distintos perfiles de la Enuresis.


Muchas veces han preguntado a la doctora Rocío Santiago cuál es el perfil exacto que una todos los casos de enuresis… pero esto es harto complicado, si bien sí que podemos mencionar una serie de causas comunes e iterativas que se han descubierto en todos los casos diagnosticados de enuresis nocturna.

1. Excesiva ingestión de líquidos por la noche. 
La enuresis suele ser frecuente si los niños ingieren muchos líquidos pocas horas antes de acostarse.

2. Incapacidad de reconocer la necesidad de orinar.
El niño/a todavía no ha aprendido a relacionar el llenado de la vejiga urinaria con la necesidad de ir al baño.


3. Incapacidad de controlar los músculos urinarios. 
El control de los esfínteres comienza a partir de los 3 años, pero es frecuente que muchos niños no posean los músculos lo suficientemente fuertes como para ello.


4. Causas hereditarias. Si los padres también padecieron enuresis, los hijos tienen una gran predisposición a padecerlo..
5. Ritmos del sueño alterados. 
Si los niños no duermen bien por el día, suelen llegar cansados a la noche, por lo que les resulta difícil despertarse para orinar.


6. Motivos psicológicos. 
Ansiedad, estrés e inseguridad suelen generar tensión en el niño provocándole una enuresis. Situaciones tales como discusiones familiares, traslados, incorporaciones a centros educativos, nacimientos de hermanos o hermanas, abusos físicos o sexuales, bulling escolar, etc.
7. Enfermedades físicas. 
Es el factor menos corriente, pero algunas de ellas son la diabetes, el estreñimiento, las enfermedades en los riñones o los gusanos intestinales.

Detectar estas anomalías a tiempo y no restarles la importancia que requieren pueden ahorrarle al niño considerables problemas posteriores que afectarán al desarrollo de su conducta.
Si tienes alguna duda respecto a tu caso, al de tu hijo, cualquier cosa… Consulta a nuestra peditara http://www.incontinenciainfantil.es/consulta-a-la-doctora

viernes, 14 de mayo de 2010

En debate: premiar o castigar.


Hoy queremos hacer referencia a un debate muy habitual en pedagogía y en el dia a día de cualquier madre o padre en la educación de sus hijos: ¿le castigo o le premio.

Nosotros pensams, que cuando castigamos a un niño con enuresis, lo único que estamos provocando es que no logre la confianza en sí mismo necesaria para solucionar su problema.
Sin embargo, la utilización de recompensas los días secos puede motivarle para seguir intentándolo noche tras noche. Pero el objetivo final es hacerle comprender que la mayor recompensa es que deje de hacerse pis por las noches, que se haga mayor, y que lo consiga él sólo, con nuestro apoyo, pero sobre todo gracias a su esfuerzo.

En términos generales, en la educación de nuestros hijos, salvo en casos excepcionales en los que necesitamos obtener una respuesta inmediata, o en los que existe una situación de peligro, no suele estar justificado el uso del castigo.

En cualquier caso, si fuera necesario, siempre resultaría más efectivo el expresivo que el doloroso. La utilización frecuente de castigos puede potenciar la agresividad de los niños y generar mentiras por parte del niño para evitarlos.

Además, no suelen modificar el comportamiento a largo plazo, de hecho, en las familias en las que se abusa de esta medida, suele aparecer tarde o temprano el "supercastigo". Y sin embargo, sí pueden deteriorar las relaciones entre padres e hijos, impidiendo la resolución de cualquier problema, como el de la enuresis.

La utilización de un sistema de recompensas en los niños con enuresis ha resultado efectiva. Para adecuar esta técnica a la edad del niño, se puede optar por la construcción en casa de un calendario dibujado por el propio niño con su tema favorito. El paisaje debe de contar con un trayecto de pendiente ascendente en el que existan una serie de puntos intermedios, y un punto final. Se fijará un número determinado de noches secas para alcanzar las metas intermedias. En ellas, deberemos de colocar premios que al niño le resulten muy apetecibles, y preferiblemente no materiales. En la meta final, algo que le haga una tremenda ilusión.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Qué tengo que hacer para dejar de hacerme pis?


Como llevamos meses hablando, la Enuresis o Incontinencia infatil es una carrera de fondo, pero una carrera con una meta y un final feliz.

En esta carrera, veamos cómo podemos mejorar... para ello, nos dirigimos directamente a ti, en primera persona, veamos qué puedes hacer si mojas la cama:

Hay tres reglas básicas:
- QUERER estar mejor (parece obvio, pero “querer superarse” y tener “fuerza de voluntad” es importantísimo)
- HABLAR con tus padres (tener y crear confianza con ellos, ya que es una molestia, pero no es culpa de nadie ni hay que sentirse avergonzados, ya que ocurre mucho más habitualmente de lo que podmemos imaginar)
- IR al pediatra, además, también podéis consultar con nuestra doctora Rocío Santiago
Además, hay que acostumbrarse a beber la mayoría de los líquidos durante el día y reducirlos en las horas previas a irnos a dormir. De la misma forma, también hay que habituarse a visitar el baño antes de acostarnos.

En cuanto a los padres, para reforzar la conducta de los más pequeños, podemos animarles a que realicen un diario en el que apunte los días que no se hagan pis en la cama con un sol, y los que sí con una nube, para que visualicen de una forma más clara su progreso.

Respecto al pediatra decidirá conjuntamente con los padres y el niño el tratamiento que mejor se adapta a él.
Puede prescribir algún medicamento que ayude a reducir la cantidad de orina que producen los riñones o que calme la vejiga.

También puede aconsejar una alarma que avisa de cuándo la cama está mojada, recomendar un fisioterapeuta que ayude el niño a controlar los músculos de su vejiga, o un psicólogo si el problema está haciendo mella negativamente en su estado de ánimo.