Mostrando entradas con la etiqueta dormir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dormir. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Llego la hora de ir a la cama... ¡vamos a preparar a los niños!



Preparar una buena rutina con nuestros hijos antes de que se vayan a la cama es una muy buena iniciativa para poder hacerle frente a la enuresis. Por esa razón queremos proponeros algunas ideas para que los pequeños de la casa duerman tranquilos y relajados.

La intensidad de la luz:
Hay que intentar que la habitación de nuestro hijo resulte acogedora y de esta manera evitar que nuestros hijos sientan temor al apagar las luces. Una buena forma de hacerlo es manteniendo una luz tenue.

La lectura y el diálogo: Son dos elementos importantes no sólo en el caso de nuestros hijos que sufren enuresis. Se trata de una forma de acercarnos más a nuestros hijos, de compartir con ellos. Incluso en los niños más mayores aunque los veamos más independientes y no lo pidan, siguen agradeciendo este tipo de actitudes en sus padres.

Ir al baño: No os olvidéis lo importante que resulta animar a nuestro hijo a realizar una última visita al baño antes de acostarse.

Nada de bebidas por la noche: Lo repetimos y no nos cansamos de hacerlo. Hay que evitar que nuestro hijo consuma líquidos - en especial, bebidas carbonatadas y con cafeína - cuando se acerque el momento de acostarse. Para eso debe haber bebido líquidos suficientes durante el día.

El momento del baño: Esta es una costumbre muy común entre los padres, pero siempre es bueno recordarla. El baño antes de acostarse no sólo es fantástico para jugar y divertirse, sino que también es una manera ideal de empezar a relajarse.

Y claro, el abrazo de las buenas noches:
Los abrazos o una caricia tierna a nuestros hijos puede ayudarles a nuestros hijos a tener más confianza y a eliminar el temor que puede provocarles volver a mojar la cana. Es importante que se sientan felices y apoyados. Y a los padres un abrazo puede resultar una de las mejores recompensas del día.

¿Y vosotros que rutinas tenéis con vuestros hijos?

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Preparados para la vuelta al Cole?: Os damos algunas pautas



Las vacaciones están a punto de terminar y tenemos que intentar que la vuelta a la rutina sea gradual y no provoque un trauma en nuestros hijos. Sobre todo si nuestro pequeño tiene problemas de incontinencia. No olvidemos que retomar la rutina de la época escolar y de las actividades que se realizan durante el resto del año, es un cambio drástico que puede provocar ansiedad, depresión y cansancio.

Por eso queremos ofreceros algunas pautas de cómo hacer que la vuelta al cole no sea un castigo:

- Restablezcamos los horarios: Esto hay que hacerlo de la manera más natural posible. Para empezar, es conveniente que la hora de ir a dormir sea una hora prudente. Para que esto sea más fácil lo ideal es empezar a levantar a nuestros hijos más temprano para que por la noche duerman bien.

- Hay que adecuar los horarios de las comidas, que deberán ser lo más parecidos a los que tendrán cuando vuelvan a la escuela. Todo es cuestión de organización.

- Otra buena alternativa es ponerlos a realizar actividades extraescolares, pero siempre con moderación, sin sobrecargarlos. No olvidéis que una misma actividad puede resultar liviana para un niño y un gran peso para otro. Por eso, hay que identificar los deseos, aficiones o expectativas de nuestros niños.

- Busquemos espacios para conversar sobre el inicio de la temporada escolar. Si sospechamos que algo le preocupa en exceso a nuestro hijo, intentemos aproximarnos a él. Ser cálidos y escuchar sin reproches y sin juzgar a nuestros hijos es fundamental para que ellos puedan abrirse y contarnos con libertad si se han peleado con algún amigo, si la profesora le ha reñido, si tiene miedo de algo o de alguien.

- Haz que dibuje el colegio y fíjate si en el dibujo él aparece pequeño o grande, si está en una esquina o a un lado, quién está a su lado. Que pinte también los baños, el recreo… muchas veces los niños reflejan sus ansiedades en sus pinturas o en sus historias.

Recuerda que ellos necesitan de nuestro apoyo y nosotros de ellos para seguir aprendiendo y creciendo como padres.

martes, 10 de noviembre de 2009

El 'pipí-stop' y la terapia conductual


"Lo primero que hay que hacer es distinguir entre el niño que nunca ha controlado la micción -enuresis primaria- y aquellos que en un momento de la vida empiezan a tener problemas para controlar el pis nocturno o enuresis secundaria"."En el primero de los casos, puede tratarse de un problema orgánico, de un insuficiente control del músculo Detrusor que controla la micción".
"En el segundo caso, hay que realizar un diagnóstico psicológico del niño enurético. El problema puede ser debido a un déficit de atención por parte de los padres, a miedos, fobias o problemas escolares... y hay que averiguar cual de estas causas provocan la enuresis", afirma Miguel Ángel Vallejo, profesor del departamento de Psicología de la Personalidad Social y Evolutiva de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Para Vallejo, aunque los casos de adultos con problemas de enuresis son escasos, este problema no afecta única y exclusivamente a los niños, sino también a los adolescentes y a personas que, en la edad adulta, no lo han resuelto. Este psicólogo considera altamente beneficiosa la utilización del llamado pipí-stop, que suele ir acompañado de una terapia de tipo conductual.

El pipí-stop consiste en una alarma que se dispara cuando hay humedad en las inmediaciones. Se coloca en el calzoncillo o en la braguita y funciona automáticamente despertando al niño.

El aparato consta de un pequeño sensor, una placa de baquelita con un circuito eléctrico impreso y un timbre que se dispara cuando el sensor detecta humedad.
El pitido es bastante fuerte y despierta al niño e impide que termine la micción. Uno de los problemas que presenta la enuresis es que por muy grande que sea la presión de la vejiga en la persona que padece la enfermedad no llega a producir la ruptura del sueño.

"Mediante este artilugio sonoro, el paciente tiene conciencia de lo que está haciendo y corrige su comportamiento. El niño se siente condicionado por el hecho, ya que el aparato le llama la atención sobre un suceso desagradable y, en lo sucesivo, evita que el pitido le despierte, indica Vallejo.

De esto ya os hablábamos en artículos anteriores


Al mismo tiempo, los padres llevan un registro en el que anotan, tanto los días en los que se ha producido la micción nocturna, como los que no ha tenido este problema.
Esta especie de diario permite al psicólogo establecer relaciones de probabilidad acerca de cuáles son los sucesos que pueden influir en el comportamiento del niño, y establecer un tratamiento adecuado.

"La terapia conductual intenta que el niño enurético controle la presión sobre la vejiga, beba más agua y vaya cada cuarto de hora al baño. Cada día ha de esperar un poco más antes de realizar la micción. Además, este tratamiento se combina con la asunción de responsabilidades como que quite las sábanas mojadas. Esta terapia combinada con el pipí-stop, tiene una eficacia del cien por cien de los casos", añade Vallejo.

Este psicólogo no es partidario de tratar el problema del niño enurético con la administración de antidepresivos que le puedan provocar efectos secundarios.

"Estos fármacos, puntualiza el profesor Miguel Angel Vallejo- se utilizan porque la actividad muscular está controlada por la acetilcolina y, los antidepresivos, tienen un efecto anticolinérgico, lo que evita que el niño se haga pis".

"Yo creo que es menos arriesgada la terapia conductual y el uso de este pequeño mecanismo, el pipí-stop, y además los resultados son estupendos", agrega Vallejo.

miércoles, 1 de julio de 2009

"Mamá, no quiero ir de campamento"

Con la llegada del verano y las vacaciones escolares, la mayoría de los padres buscan en qué invertir el tiempo de sus hijos. Una de las soluciones más recurrentes suelen ser los campamentos de verano, pero los niños con incontinencia infantil suelen rechazar esta idea para evitar situaciones embarazosas. En España todavía no existen campamentos especializados para esta patología, como sí ocurre en otros países como Canadá. Pero con unos sencillos trucos y unas medidas básicas, podemos conseguir que nuestros hijos disfruten con sus amigos de esta experiencia.


DORMIR TRANQUILOS Y SECOS

Para empezar, hay que conocer las instalaciones del campamento. Si dispone de albergue, debemos proporcionarle a nuestro hijo un forro impermeable para proteger la cama. Los hay reutilizables, pero para un campamento la mejor opción son los desechables, para que el niño no tenga que limpiarlos. También podemos diseñarlo nosotros mismos de una forma muy sencilla: nos bastarán unas telas de vinilo para mantel o forros de cortinas de baño cubiertos con franela. Si preferimos, también podemos darle uno o dos pares de juegos adicionales de sábanas.

Si por el contrario, el campamento dispone de zona de acampada, la mejor solución es esconder pañales desechables absorbentes en el saco de dormir. Así, el niño podrá deslizarlo disimuladamente debajo de su pijama sin que sus compañeros lo noten, y tirarlo cómodamente a la mañana siguiente. Además, hoy en día existen pañales exclusivamente diseñados para llevar discretamente debajo del pijama con diseños personalizados para niños y niñas.


COMER PARA AYUDAR

Es aconsejable reducir la toma de bebidas, tales como refrescos o colas, que contengan cafeína, y las bebidas carbonatadas. Es muy probable que, al tratarse de un campamento de niños pequeños, ronden por los comedores como premio para los menores.

También podemos sugerirle a nuestro hijo que evite la sal (la que él pueda controlar), que tome fruta en la merienda en lugar de dulces, y que haga una cena de alimentos sólidos, evitando así sopas o cremas, muy recurrentes en comedores infantiles. Así mismo, recomendarle que reduzca beber líquidos una hora antes de irse a dormir, aproximadamente.


Para quedarnos más tranquilos, sería aconsejable informar a los monitores del campamento de la patología de nuestro hijo, para que estén alerta e intenten también ayudarle. Y lo más importante, reforzar la autoestima del niño haciéndole ver que puede controlar perfectamente la situación.

Recapitulemos:

- Proporcionarle un forro impermeable desechable para proteger la cama.
- O, si preferimos, diseñar uno casero de tela de vinilo para mantel o de cortinas de baño cubiertos con franela.
- Meter en la maleta un par de juegos de sábanas y pijamas.
- Pañales desechables absorbentes para el saco de dormir.
- Evitar la toma de colas, refrescos y bebidas carbonatadas.
- Recomendarle que meriende fruta en lugar de dulces.
- Evitar en las cenas sopas y cremas.
- Reducir la ingesta de líquidos una hora antes de irse a dormir.
- Hablar con los monitores del campamento.
- Hacer ver al niño que es capaz de controlar la situación.