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lunes, 8 de noviembre de 2010

Los niños aprenden jugando

¿Sabemos jugar con nuestros hijos? La respuesta es afirmativa en la mayoría de los casos, pero si analizamos concretamente la situación, a veces no resulta tan sencillo llegar a jugar con ellos desde un punto de vista acorde con su edad.

La edad de nuestros pequeños va a condicionar la forma en la que jugaremos con ellos; pero con independencia de los años que tengan, hay una pauta que nunca cambia para que estemos en posición de jugar con ellos: volviendo a ser niños. Tenemos que abstraernos y ponernos en su lugar, tratando de entender ese mundo imaginario, sorprendente y creativo que representa toda una realidad para nuestros pequeños.

Cuando nuestros hijos encuentran problemas para controlar sus escapes de pis, o incluso cuando podemos calificar la situación como de enuresis, una de las mejores formas de afrontar la situación y que poco a poco vayan controlando sus esfínteres es precisamente a través de juegos.

Los sistemas de juegos y premios harán que nuestros pequeños se esfuercen por controlar su micción; y lo harán de una forma divertida, desechando la idea de que lo estén haciendo como si verdaderamente tuviesen un problema. Este sistema de juego resultará efectivo sobre todo entre los 2 y los 6 años. Nuestros niños y niñas tratarán de no hacerse pis en la cama al ver recompensado su éxito con un premio a su esfuerzo. Lo mejor de todo es que, donde ellos ven simplemente un juego, la realidad refleja un aprendizaje y control de sus esfínteres.

Los calendarios de progresos junto a un sistema de recompensas representan una forma ideal de fomentar la responsabilidad de nuestros hijos a la hora de controlar sus escapes; y lo mejor de todo es que ellos lo verán como un juego. A medida que nuestros hijos se van haciendo mayores, y sobre todo a partir de los 6 u 8 años, van teniendo uso de razón y podemos tratarles como a un pequeño adulto, siendo en este momento cuando el juego irá dando paso hacia la responsabilidad.

La importancia de compartir el juego con nuestros hijos les estimula a obtener:

- Paciencia.
- Resolución de problemas.
- Habilidades sociales.
- Creatividad.

martes, 6 de julio de 2010

Juegos entre padres y niños... contra la enuresis



Para empezar a tratar la enuresis tenemos que comenzar por reconocer que nos llevará tiempo y que requerirá de nosotros, los padres, mucha paciencia y optimismo y, de nuestros hijos mucho esfuerzo y confianza.

Pero como todo en la vida, a los problemas también hay que buscarles el lado positivo. En este caso, se trata de la posibilidad de compartir actividades con nuestros hijos con la satisfacción intrínseca de que ambos, padres e hijos, vamos hacia un objetivo común.

Esto no necesariamente tiene que ser un camino complicado. Podemos hacerlo "jugando". Existe un conjunto de actividades que podemos compartir con nuestros hijos en casa y que nos ayudaran a educar los esfínteres del pequeño de una manera divertida. Aquí te presentamos unos ejercicios contra la enuresis que los puedes llevar a cabo a modo de juego:

1º Juguemos a "aguantar": Es una práctica que permite a nuestro pequeño involucrarse a través del control de las bebidas y de la micción cuando está despierto. ¿Cómo lo hacemos? Buscaremos que nuestro hijo ingiera una mayor cantidad de líquido al día, como agua, zumos, etc. Y, cuando tenga ganas de ir al baño, le animaremos a que se contenga. Al principio será suficiente con que sean unos pocos segundos, para ir aumentándolos de forma gradual y progresiva.

2º "El juego de cortar": Hay otro ejercicio que se recomienda para fortalecer los músculos implicados en la micción que se conoce como ejercicio de entrenamiento vesical y que consiste en ir cortando el flujo mientras el pequeño está orinando. Se sugiere empezar a hacerlo cuando ya esté terminando, porque la presión de la vejiga es menor. Progresivamente se irá adelantando el momento hasta que nuestro pequeño sea capaz de cortar casi al empezar, durante 5 segundos, y durante 2 ocasiones más, antes de vaciar la vejiga por completo.

3º "El juego del calendario": A partir de estas actividades se puede establecer un calendario que se encargarán de llenar nuestros hijos con la cantidad de veces que orinan durante el día. Como mencionamos en días anteriores, los padres pueden hacer una especie de calendario paralelo con sus propias tareas para que el pequeño no sienta que se le controla en exceso, sino que se trata de un trabajo en “equipo”.

4º "El juego de cambiarse ": Sin pensar que se trata de un castigo, sino de una responsabilidad, es recomendable que se acostumbre a los pequeños a cambiar sus sábanas y pijama mojados, ponerse una muda limpia y trasladarlo todo al cesto de la ropa sucia. Este es un ejercicio que para muchos contribuirá a que asuma que es un problema que tiene que superar.

La clave para que estas actividades den los resultados esperados es proponerlo como un juego divertido y no como una obligación. Recordad que los pensamientos y la actitud positiva siempre son y serán importantes.

Os recordamos que cualquier duda sobre este y otros aspectos de la enuresis, podéis consultar con nuestra pediatra, la doctora Rocío Santiago.

Fuente: Incontinencia Infantil, Guía Infantil

viernes, 17 de julio de 2009

Enuresis: Aumenta la motivación de tu hijo



Como venimos diciendo en nuestros post anteriores, nuestra misión como padres de niños enuréticos es ayudarles a asumir la enfermedad y que ellos mismos sean conscientes de que tienen que colaborar para superarla.


Cuando el niño va haciendo progresos, gana confianza y se hace una idea más positiva de sí mismo. Además, esto le ayuda a mejorar también en otras áreas de su conducta. Esta es una pequeña lista de sencillos consejos:

1. Calendario.
Consiste en proporcionarle al niño un calendario miccional. Cuando se despierte con la cama seca, le diremos que pinte en el día correspondiente un sol, mientras que cuando se levante mojado dibujará una luna. Los símbolos los podemos cambiar a nuestro gusto. El objetivo es que el niño, cuando lo visualice, se motive al ver que hay más días secos que mojados.

Descárgate aquí algunos modelos de calendario realizados por la Asociación de familiares y pacientes con enuresis (AFYPEN).

2. Aprobación.
Cada progreso que nuestro hijo vaya haciendo ha de ir reforzado por elogios, muestras de aprobación y satisfacción. Esto hará que el niño se sienta cómodo con su esfuerzo y que siga trabajando el ello.

3. Autoinstrucciones.
Tenemos que estimular al pequeño a que se diga a sí mismo frases como “soy capaz de dejar de hacerme pis”, “lo estoy consguiendo”, etc.

viernes, 10 de julio de 2009

Jugar a controlar la enuresis

Hasta los 5 años, el cuerpo del niño se está desarrollando y madurando en el control de sus acciones fisiológicas. A partir de esa edad, si no controla las micciones, debemos como padres prestarle la atención que se merece para ayudarle a educar sus esfínteres. Proponemos a continuación una serie de sencillos ejercicios para que el niño juegue a controlar el pis.


EJERCICIO 1. “A ver cuánto eres capaz de aguantar”
Objetivo: Aumentar la capacidad funcional de la vejiga.
¿Cómo se hace? Haremos que el niño a que ingiera una mayor cantidad de líquido al día, como agua, zumos, gaseosas, etc. Cuando tenga ganas de ir al baño, le animaremos a que se contenga. Al principio, bastará con que sean unos pocos segundos, para ir aumentándolos de forma gradual y progresiva.
Podemos ayudarle hablando con él, para que se distraiga, o bien planteárselo como un reto. Y, por supuesto, hay que mostrarle nuestra alegría y apoyo ante cualquier mínimo progreso, puesto que le hará sentirse respaldado.

EJERCICIO 2. “Cortar el chorro”
Objetivo: Fortalecer los músculos implicados en la micción.
¿Cómo se hace? Se trata de cortar el flujo mientras el pequeño está orinando. Empezaremos haciéndolo cuando ya esté terminando, porque la presión de la vejiga es menor. Progresivamente, iremos adelantando el momento hasta que el niño sea capaz de cortar casi al empezar durante 5 segundos, y durante 2 ocasiones más antes de vaciar la vejiga por completo.

EJERCICIO 3. “Cambiar la ropa mojada”
Objetivo: Adquirir responsabilidad y autonomía en la solución del problema.
¿Cómo se hace? El niño tiene que quitarse el pijama y la ropa interior húmeda, ponerse una muda limpia y cambiar las sábanas por otras secas, y trasladarlo todo al cesto de la ropa sucia. Este ejercicio sirve para que se conciencie de la enuresis y asuma que es un problema que tiene que superar.

EJERCICIO 4. “Despertarse e ir hacer pis”
Objetivo: Convertir en algo automático el levantarse por la noche cuando se tengan ganas.
¿Cómo se hace? Hay que proponerle al pequeño que se eche en la cama con la luz apagada, simulando que duerme, y que se levante y se dirija al baño fingiendo que hace pis. Si lo hace unas 4 veces en la hora antes de irse a dormir el primer día, conseguirá despertarse por la noche siempre que tenga ganas, y que se dé cuenta de que la cama está mojada para acudir rápidamente al baño para terminar de hacer pis.


Aunque es recomendable que el niño se acostumbre a utilizar el water, podemos introducirle en el control de la incontinencia con un orinal, que, lógicamente, habrá que ubicar en el baño. Le daremos uno con forma divertida, por ejemplo, de animales y con colores, para que sienta atraído por acudir a él. Cuando esté sentado, podemos contarle algún cuento divertido o animarle a que él mismo se invente una.

La clave de estos ejercicios es proponérselos como un juego divertido, como una meta, y no como una obligación. Haremos que el niño se interese y se estimule para hacerlo. Si lo consigue, él mismo verá los resultados, pues cuando se levante cada mañana su cama estará seca, lo cual le reportará una gran satisfacción. Eso sí, no debemos olvidarnos de advertirle que si eso sucede es por todo el esfuerzo y trabajo que ha realizado, para que el niño se dé cuenta de que su curación no ha sido milagrosa, sino todo un esfuerzo de constancia.