jueves, 12 de mayo de 2011

Cómo conseguir que los niños coman de todo.


La nutrición de nuestros hijos es uno de los temas que más nos preocupan a los padres porque está directamente relacionada con el desarrollo y el crecimiento de los niños. Y como ya hemos comentado, unos buenos hábitos de alimentación nos puede ayudar a controlar y remediar temas como la enuresis. Una alimentación sana y equilibrada es fundamental, pero ¿cómo conseguir que los niños coman bien y que coman de todo?

Desde que son pequeños, debemos ir introduciendo todo tipo de comidas en su alimentación y no esperar que los niños descubran qué es la fruta y la verdura en el comedor del colegio, mejor si lo han comido en casa. Según van creciendo, debemos intentar ir triturándoles menos las comidas e intentar no disfrazar los alimentos. Una cosa es que una determinada comida se prepare, se haga un guiso o acompañemos las espinacas con bechamel, y otra no decirles a los niños que aquí hay espinacas o triturarlas tanto que no se den cuenta. Hay que normalizar el hábito de comer de todo e ir introduciendo comidas sanas y saludables con frutas y verduras, que es lo que más le cuesta a los niños desde bien pequeños. Y si los niños ven que lo hacemos con absoluta normalidad, se acostumbran de manera natural.

Respecto a camuflar las verduras, hay que distinguir dos temas: el guiso que puede ir acompañado como judías con jamón, o disfrazar la comida.
El niño tiene que saber a que saben las judías, y tiene que saber qué es y cómo es la verdura, pero eso no implica que siempre tengan que comerse al vapor sin echarles aceite o jamón. Entre disfrazar la comida y no hacer un guiso un poco más elaborado, que esté más rico, debemos establecer un punto intermedio. El niño tiene que conocer el sabor, la procedencia y el color de la verdura, pero no por eso tenemos que ser especialmente puristas y no dejarles comer platos con verduras que pueden estar exquisitos como las judías con jamón.

Una pregunta muy recurrente a este respecto es: ¿Por qué el color verde de las verduras produce rechazo en los niños? El problema aparece cuando hemos estado camuflando las verduras, para que no se notara y no viera el color verde, y de repente lo ve un día y no se lo quiere comer. Si normalizamos la ingesta de verduras desde bien pequeñitos y ven su color de forma natural, la aceptación será mejor y más fácil. Para los padres con hijos más mayores y que no pueden dar marcha atrás, es aconsejable intentar presentar poco a poco cada vez más platos de verduras con menos disfraces. Se trata de cocinarlas o guisarlas, pero sin que pierdan identidad. Es importante no mentir diciendo que el plato no lleva verdura, sino nombrar lo que lleva cada plato, porque los niños tienen que conocerlo para aceptarlo.

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