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miércoles, 15 de julio de 2009

La enuresis es una de las causas principales de la apnea


Si nuestro hijo se siente cansado cada mañana, a pesar de haber dormido las horas recomendadas, quizá esté siendo víctima de la apnea. Se denomina así al cese de la respiración durante el sueño que dura 10 segundos o más. Los músculos de la garganta se relajan y obstruyen el paso del aire, provocando unos fuertes ronquidos y una respiración dificultosa, lo que impide entrar en estadios más profundos de sueño, y causa síntomas de adormecimiento durante el día.


El 10% de los niños ronca, y este dato llevó a los expertos a investigar si existía algún tipo de vínculo entre la apnea y la enuresis. Sus estudios demostraron que el 41% de los niños que roncaban también mojaba la cama. La relación de los ronquidos, la apnea y la enuresis se explica porque los niños no descansan mientras duermen y, por tanto, tienen una respuesta de baja excitación que los previene de levantarse cuando sienten que la vejiga está llena.

Por otra parte, un reciente estudio realizado por la Escuela de Medicina Robert Wood Johnson de Nueva Jersey, ha señalado a la enuresis como una de las causas principales de la apnea obstructiva del sueño (AOS). Se ha demostrado que la incontinencia infantil eleva en más de cinco veces la probabilidad de padecer este problema respiratorio nocturno.

El estudio fue realizado a un grupo de 149 niños de entre 5 y 15 años con AOS y a 139 niños sanos. Se contrastaron sus historiales clínicos en términos de edad, género, altura y peso, la frecuencia de la enuresis, la diabetes, las alergias nasales y el agrandamiento de las amígdalas. El equipo encargado de la investigación determinaron una asociación significativa entre la enuresis y la AOS, además de señalar al sobrepeso como otras de las causas

martes, 14 de julio de 2009

Enuresis: “Deja de portarte como un niño pequeño”


La impotencia y el no saber qué hacer cada mañana cuando el niño se levanta mojado y con la cama manchada suele llevar a los padres a una situación tensa en la que priman los nervios y los gritos. Bien sabemos que nuestra intención como padres es ayudar a nuestro hijo, pero la mayoría de las veces la manera de decírselo tiene el efecto contrario.

No existe un manual de buenas maneras ni un glosario de palabras a emplear, pero sí que podemos destacar una serie de acciones y expresiones que hay que evitar enunciar al niño para que no se sienta culpable, ni inferior ni acomplejado por hacerse pis en la cama. Lo hemos dicho desde aquí muchas veces: la enuresis no es culpa del pequeño, y se cura; solo es cuestión de constancia y de trabajo en equipo entre padres e hijos.


QUÉ ES LO QUE NO HAY QUE HACER

1. Poner etiquetas.
Expresiones como “eres un bebé”, “cochino”, etc. no solucionan nada, sino más bien al contrario, agravan el problema ocasionando en el niño inseguridad y baja
autoestima.

2. Castigar, reñir, pegar, amenazar o poner en evidencia delante de los hermanos u otras personas.
El niño no se hace pis en la cama de forma intencionada, por lo que los castigos o reprimendas no tendrán ningún efecto positivo. Al contrario, aumentan la tensión y propician que el niño geste un estado de ansiedad que le llevan a seguir orinándose.

3. Reducir el consumo de líquidos antes de acostarse.

Si reducimos la ingesta de líquidos, estamos impidiendo que la vejiga del niño adquiera mayor elasticidad y capacidad para retener más cantidad de orina y durante más tiempo.

4. Levantar al niño varias veces a lo largo de la noche.
Si lo hacemos, estamos eliminando la oportunidad de que el cuerpo se adapte a las señales internas que la vejiga genera para avisar de que está llena y que hay que ir al baño.

5. Adoptar una actitud excesivamente permisiva o excesivamente intransigente.
Lo aconsejable es intentar comprender las dificultades que la enuresis puede provocar en el niño, al mismo tiempo que adoptar una actitud serena y relajada, ayudando al niño a superar el problema.



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