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martes, 20 de diciembre de 2011

El castigo. Algunos errores comunes.




Ya hemos hablado en distintas ocasiones de lo poco efectivo que pueden llegar a ser los castigos en el proceso educacional y de aprendizaje de nuestros pequeños. Todos sabemos que el objetivo en la educación es hace cada vez más fuertes las conductas positivas en los niños en detrimento de las conductas negativas, y eso se consigue mucho mejor mediante el refuerzo,  y la atención de los padres. 


Pero todavía algunos padres abusan del castigo, confundiendo castigo con buena educación, y muchas veces consiguen justamente lo contrario de lo que pretendían conseguir o incluso que el problema se haga más crítico.
Os queremos señalar algunos de los errores más comunes que podemos comentar:
- Castigar al niño por periodos largos de tiempos. El niño pensará que no le damos oportunidad de portarse bien y como ya está castigado es absurdo esforzarse en hacer las cosas bien.
- Acumular el castigo durante varios días. Cada día hay que darle la opción de conseguir el objetivo, y animarlo a que lo haga.

- Y sobre todo, castigos desproporcionados.
Y entonces, ¿Cómo hacemos que el castigo sea efectivo? pocos casos, el castigo es efectivo: Dos puntos: Tiene que ser lo más cercano posible a la conducta que queramos castigar, esto es, no esperar tres días para aplicar el castigo, como castigar el fin de semana por algo que se hizo un martes, y por un periodo de tiempo corto.
Se trata de que aprendan a distinguir lo que está bien hecho de lo que no es correcto con conductas distintas. Así, cuando los niños estén realizando las conductas que queremos instaurar, debemos estar con ellos, reforzar su comportamiento y premiar al niño mientras se porta bien.

martes, 31 de mayo de 2011

La adaptación a la escuela y la Enuresis

Nuestra capacidad de adaptación a las nuevas situaciones no se puede comparar con la capacidad de un niño al enfrentarse con personas y lugares distintos. Los cambios no suelen ser aceptados de buena forma por los pequeños que se han acostumbrado a hacerlo siempre de una misma forma y a que todo transcurra de una determinada manera.

En la primera infancia, todo es nuevo para ellos. Y sólo nosotros, los padres, podemos ayudarles con el apoyo y la comprensión. Y más aun si nuestro pequeño sufre de enuresis al ser un tema muy sensible y que puede verse afectado por estos cambios.

La integración del niño a una escuela ha de ser poco a poco, sin prisas ni agobios. Es muy importante respetar el tiempo y lo que cada niño necesite, para evitar males mayores.

Te ofrecemos unos consejos para la adaptación de nuestro pequeño a la escuela se haga de forma positiva:

- Al principio, lleve al niño solo por algunas horas y poco a poco va aumentando el horario. Cada niño necesita de su tiempo.

- Deje que el niño lleve, se así lo desea, su juguete preferido, algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.

- No prolongue las despedidas en exceso. Hay que pasar seguridad al niño de que lo que estás haciendo es lo mejor para él.

- Al salir de la guardería deberías dedicarle más tiempo al niño, jugando con él. Es bueno que descubra que lo que hace en el centro no es tan distinto de lo que hace habitualmente en casa. Anímale a compartir contigo las experiencias que aprende en la guardería. Y demuestra alegría y entusiasmo por sus progresos.

- Es conveniente que la madre o el padre vaya a llevarle y a buscarle. Eso le proporcionará seguridad. Y se acostumbrará antes al cambio.

- Siempre que lo consideres necesario habla con la profesora sobre sus dudas, sus inquietudes y sobre algún cambio observado en el niño.

- Busque estar informada sobre las actividades que están desarrollando en clase: fichas, canciones nuevas, estaciones del año, etc, para entender y potenciar sus adquisiciones.

- Los aspectos de la evolución del niño deben ser coordinados con las educadoras Tales como la retirada del pañal, del chupete y por supuesto, en el caso que nos ocupa, de que nuestro pequeño sufre enuresis.

- Procura tener en cuenta qué es lo que come cada día en la guardería para poder ofrecerle una dieta mas equilibrada.

- Nada de prisas por la mañana. Procura despertarle con tiempo para que desayune tranquilamente y se dirija sin agobios a la guardería.

Fuente: Guia Infantil